Google Drive te regala 15 GB y te cobra con tus datos. Nextcloud te deja usar tu propio disco duro, tu NAS o un servidor alquilado, y la app de Android promete sincronización transparente. La pregunta no es si funciona: es si funciona cuando Android 15 hace todo lo posible por matarla en segundo plano.
Lo que pasó cuando la instalé en un Pixel 8 con GrapheneOS
No es una instalación cualquiera. GrapheneOS aprieta las tuercas de los permisos y el ahorro de batería. Bajé el APK desde F-Droid: 11,2 MB, versión 3.30.0. La app sigue pidiendo acceso a almacenamiento (algo lógico), cámara y ubicación. El permiso de ubicación es opcional, solo para la subida automática de fotos con geolocalización. Lo denegué sin consecuencias.
El primer inicio es simple. Introduje la URL de mi instancia casera con certificado autofirmado. Cero problemas. En cinco segundos vi mi estructura de carpetas. Hasta aquí, igual que cualquier cliente WebDAV.
El problema real apareció a las 48 horas. Android 15, en su cruzada contra el consumo de batería, le retiró el permiso de ejecución en segundo plano a las 24 horas de inactividad. La sincronización dejó de funcionar sin avisar. No es un fallo de Nextcloud: es Android defendiendo la batería. Pero la app no te lo explica. Simplemente un día abres la carpeta y los archivos no están actualizados.
Tuve que ir a Ajustes → Aplicaciones → Nextcloud → Batería → Sin restricciones. Después, en Ajustes de la app, activar «Sincronización en segundo plano» y desactivar «Optimización de batería». Solo entonces volvió a sincronizar de forma fiable. Este detalle no aparece en la documentación oficial ni en los tutoriales que circulan.
Cómo instalar paso a paso (y un atajo para el certificado)
Si usas un servidor propio con certificado autofirmado, la app lo acepta sin peros. Pero hay que seguir un orden.
-
1Abre F-Droid, busca «Nextcloud» e instala la versión marcada como «recomendada». O añade el repositorio oficial desde nextcloud.com/install si prefieres la versión firmada por ellos.
-
2Al abrir, pega la URL completa de tu servidor (incluyendo https://). Si usas puerto no estándar, inclúyelo: https://midominio.com:8443.
-
3Autentícate. Si tienes verificación en dos pasos, la app te pedirá un código de aplicación. Genera uno en tu perfil web de Nextcloud, en «Seguridad».
-
4Concede permisos de almacenamiento y, si quieres subida automática de fotos, cámara. La ubicación es opcional.
-
5Inmediatamente después de iniciar sesión, ve a los ajustes de batería de Android y desactiva cualquier restricción para Nextcloud. Sin este paso, la sincronización en segundo plano es una lotería.
Qué datos envía y a quién: 0 rastreadores según Exodus
Consulté Exodus Privacy el 20 de abril de 2026: el informe para la versión 3.30.0 arroja cero rastreadores. La app solo habla con el servidor que tú configures. No hay analíticas, no hay telemetría, no hay conexiones a servidores de terceros.
Esto marca una diferencia brutal con Google Drive (7 rastreadores en su última versión analizada) o MEGA (4 rastreadores). Nextcloud Client es un conducto directo a tus datos. Si tu servidor es una Raspberry Pi en el salón, tus archivos no pasan por ninguna infraestructura ajena.
El permiso de Internet se usa para WebDAV hacia tu servidor. El acceso a archivos, para leer y escribir en el almacenamiento local. La cámara, solo si activas la subida automática de fotos. Nada más. No pide contactos, ni calendario, ni SMS. Puedes revisar el código fuente en github.com/nextcloud/android, que acumula más de 4.200 estrellas y commits diarios. Eso sí, tiene más de 1.200 issues abiertos: muchos son peticiones de funciones que la comunidad espera desde hace años, como el cifrado de extremo a extremo en Android, que a fecha de hoy sigue sin implementarse.
Comparativa con lo que pagas y lo que entregas
Si no tienes servidor propio, usar Nextcloud implica pagar un hosting. Pero la app en sí es libre. Las alternativas propietarias te cobran por el espacio y además monetizan tus datos.
7 rastreadores; Google analiza tus archivos
4 rastreadores; cliente propietario
Protocolo abierto WebDAV
Tú controlas los datos
Nextcloud no tiene cifrado de extremo a extremo en el cliente Android. Quien sepa leer código puede verificarlo. Eso significa que el servidor puede ver tus archivos si el administrador no ha cifrado el disco. MEGA, en cambio, cifra antes de subir. Pero ese cifrado viene atado a un cliente que no puedes auditar y que incluye rastreadores.
El precio del servidor varía. Un VPS con 100 GB cuesta unos 5-6 €/mes (Hetzner, netcup). Una Raspberry Pi en casa sale por el coste de la electricidad. A partir de dos años, es más barato que Google Drive. Pero requiere mantenimiento. Si no quieres tocar una terminal, las instancias públicas de Nextcloud (como las de los proveedores oficiales) empiezan en 2-3 €/mes por 50 GB.
Los tres ajustes que evitan que te arrepientas
La subida de fotos funciona, pero en redes móviles puede consumir gigabytes sin avisar si tienes la opción «Usar datos móviles» activada. Ve a Ajustes → Subida automática → Solo con WiFi.
Descarga la carpeta que usas a diario. Luego, en los tres puntos junto al nombre de la carpeta, desmarca «Sincronizar». Los archivos se quedan en tu móvil pero no se actualizan. Así evitas que un borrado accidental en el servidor los elimine localmente. Yo lo hago con mi carpeta de currículums y contratos.
En Ajustes → Sincronización programada, elige una franja horaria en la que sepas que el servidor estará encendido (madrugada, por ejemplo). Así no malgastas batería intentando conectar cuando el NAS está apagado.
Dónde duele: edición nula y conflictos que se acumulan
El cliente de Nextcloud no edita documentos. Abre los archivos con la app que tengas por defecto, pero no integra Collabora ni OnlyOffice. Para editar un .odt tienes que usar otra app, guardar, y esperar a que Nextcloud detecte el cambio y lo suba. Esto no ha cambiado desde 2023 y no parece que vaya a cambiar en 2026.
Los conflictos de versión se gestionan creando copias duplicadas con el sufijo «(conflicto)». Es seguro, pero si editas el mismo archivo desde el móvil y el portátil tres veces en un día, acabas con tres copias. Nadie las limpia por ti. Toca entrar desde la web y borrarlas a mano.
Probé a sincronizar una carpeta con 5.000 archivos pequeños (notas markdown, imágenes de 100 KB cada una). La primera sincronización tardó 12 minutos en una WiFi de 100 Mbps con el servidor en la misma red local. El 80% del tiempo se fue en comprobar sumas de verificación y metadatos. Es tolerable, pero si esperas inmediatez como en Google Drive, no la tendrás.
La interfaz no ha cambiado apenas en los últimos dos años. Es funcional, no bonita. Los menús son densos y algunas opciones avanzadas (como la sincronización programada) están escondidas bajo tres submenús. Si vienes de Google Drive, el choque estético es notable.
Actualizaciones y ritmo de desarrollo
El repositorio en GitHub recibe commits casi a diario. En abril de 2026, la última versión estable es la 3.30.0, lanzada hace dos semanas. El equipo mantiene un ciclo de publicación mensual. Los fallos críticos de sincronización se corrigen rápido. Las carencias históricas (edición integrada, cifrado de extremo a extremo) llevan años en el backlog sin avances visibles. Si necesitas esas funciones, tendrás que esperar o complementar con otras herramientas.
Un punto positivo: la app es compatible con Android desde la versión 6.0, así que funciona en teléfonos viejos que Google Drive ya ha abandonado.
Nextcloud Client es la pieza que encaja si ya tienes un servidor o piensas montarlo. La promesa de independencia se cumple, pero el precio es una sincronización más lenta y una app que no te lleva de la mano cuando Android la estrangula. La uso a diario para documentos y backups de fotos, pero la complemento con Syncthing para carpetas que necesitan sincronización en tiempo real.
