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GPSD Client: convierte tu Android en GPS para Linux

Tu teléfono tiene GPS, tu ordenador no — y sin embargo sigues lanzando comandos de navegación desde el escritorio como si viviera en 2005.

GPSD Client es una app que transmite los datos de localización del GPS de tu Android a cualquier máquina de la red local que corra gpsd, el demonio estándar de Unix para consumir datos GPS. No es un navegador, no muestra mapas: es un puente de señal pura.

Cómo instala y conecta GPSD Client en Android

El proceso es más directo de lo que parece. La app activa el GPS del teléfono y emite las sentencias NMEA 0183 — el protocolo de posicionamiento que usan desde barcos hasta antenas profesionales — hacia una dirección IP y puerto que tú eliges.

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    Instala la app desde F-Droid. Requiere Android 5.0 mínimo. El APK pesa menos de 200 KB, sin dependencias externas.
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    En tu máquina Linux, arranca el demonio con gpsd -N -G tcp://0.0.0.0:2947 para que escuche en red.
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    Abre GPSD Client, toca el campo GPSD server e introduce la IP local de tu ordenador (p. ej. 192.168.1.10). Puerto por defecto: 2947.
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    Pulsa el botón Start. En el ordenador verifica con gpsmon o cgps -s que llegan sentencias NMEA en tiempo real.

GPSD Client vs las alternativas de pago

Hay dos apps en este nicho concreto que se repiten en foros de topografía y Raspberry Pi. Bluetooth GPS cuesta 3,99 € en Google Play (2026) y lleva años siendo la referencia: funciona también vía Bluetooth SPP y tiene interfaz más pulida. GpsGate apunta a flotas y profesionales, con planes desde 2,50 €/mes por dispositivo. Para un uso técnico puntual en red local, pagar ninguno de los dos tiene sentido.

Alternativa de pago
Bluetooth GPS
3,99 € de una vez
Bluetooth SPP
Interfaz cuidada
Privativa
Google Play obligatorio

Recomendado
GPSD Client
Gratis y libre
Sin rastreo
Código abierto
APK <200 KB
Solo TCP/IP

Para qué sirve GPSD Client en 2026 (casos reales)

El uso más habitual es dotar de GPS a un ordenador que no lo tiene: una Raspberry Pi montada en un vehículo, un servidor casero corriendo OpenCPN para navegación náutica, o una estación WSPR/APRS que necesita posición precisa para el log. Yo lo uso para alimentar Kismet cuando hago auditorías de red en campo — Kismet consume gpsd de forma nativa y geoetiqueta cada punto de acceso sin que tenga que cargar con hardware adicional.

También funciona con software de cartografía como JOSM (el editor de OpenStreetMap) o Viking GPS, que aceptan gpsd como fuente de posición. La sentencia \$GPRMC que emite la app lleva coordenadas, velocidad y rumbo: suficiente para el 90% de las aplicaciones.

Cuándo NO usar GPSD Client

Aquí viene la parte incómoda: si necesitas compartir el GPS con otra app Android (por ejemplo, para que una app de mapas offline use el GPS mientras otra lo registra), GPSD Client no te sirve. No actúa como proveedor de localización mock, solo habla con máquinas externas vía TCP.

Tampoco es útil si tu destino es Windows — gpsd no tiene puerto oficial estable para ese sistema. Y si la red local tiene latencia alta o usas WiFi congestionado, las sentencias NMEA llegan con jitter visible: para navegación en tiempo real en coche es frustrante.

Modo servidor: deja que gpsd escuche en todas las interfaces

Por defecto gpsd solo acepta conexiones locales. Lanza gpsd -N -G /dev/null en el servidor y luego conecta GPSD Client apuntando a esa IP. El flag -G abre el socket en 0.0.0.0 en lugar de localhost.

Mantén la pantalla encendida para GPS continuo

Android suspende el GPS si la pantalla se apaga y no hay app de navegación activa. Ve a Ajustes → Pantalla → Tiempo de espera de pantalla y ponlo en «Nunca» mientras uses GPSD Client, o activa el modo de depuración USB que impide la suspensión completa.

Menos de 200 KB, cero permisos de red innecesarios, protocolo abierto de 1983 que sigue funcionando igual de bien. Si ya tienes un ecosistema Unix montado, este trozo de código resuelve exactamente el problema que tiene que resolver.