Si solo tienes 15 minutos entre reuniones y no quieres que un servicio en la nube sepa cómo malgastas el resto, esta app te dará una alegría. Y si buscas gráficos de productividad para impresionar a tu jefe, mejor pasa de largo.
El contador de horas es un aburrimiento hasta que necesitas justificar una factura o saber por qué demonios no llegas al gimnasio. Las apps de seguimiento del tiempo en Android se dividen en dos mundos: las que te piden un email antes siquiera de cronometrar y las que pesan menos que una foto de desayuno. Esta es de las segundas.
La instalé en un Pixel 8 con GrapheneOS a principios de febrero. Mi intención era registrar tres actividades: escritura, gimnasio y paseos en bici. Esperaba un chisme sencillo. Lo que encontré fue una herramienta que parece congelada en el tiempo, en el buen sentido.
Por qué Time Tracker no figura en Google Play (y es buena señal)
La app está exclusivamente en F-Droid. Buscarla en la Store de Google es como ir a un centro comercial a comprar verdura ecológica: no encaja. El motivo no es técnico; es que el desarrollador no quiere lidiar con las reglas de Google, y la app no necesita la API de facturación ni los servicios de ubicación.
No tiene permisos de internet. Lo comprobé con el analizador de paquetes de GrapheneOS; ni una sola petición saliente. La versión 1.0.3, la única disponible a marzo de 2026, ocupa 2.3 MB en formato APK. No hay trackers según Exodus Privacy (cero). Cualquier alternativa propietaria con funciones parecidas te colará al menos 4 antes de mostrarte el cronómetro.
El repositorio Git en GitHub (livegdev/timetracker) tiene 47 estrellas y el último commit data de julio de 2023. Es un proyecto pequeño, sin actividad visible. Pero no está abandonado: los issues abiertos se centran en mejoras cosméticas, no en fallos, y la app funciona sin tirones en Android 14 y 15. Lo confirmo en mi terminal y en un Galaxy S23 de prueba.
Probé Time Tracker durante 7 días: esto es lo que consume de batería y RAM
Los números son casi insultantes para otras apps. Durante una semana, con un uso medio de 45 minutos diarios de pantalla encendida para iniciar o detener tareas, el consumo de batería atribuido a Time Tracker fue del 0.3 % del total. La media en segundo plano, con la app cerrada pero su notificación permanente activa, quedó en 0.1% diario. Lo medí con AccuBattery.
La memoria RAM varía entre 38 y 52 MB, según el número de entradas. Tengo 120 registros de 14 días y el uso se mantiene en 41 MB. No hay servicios en segundo plano más allá de la notificación; si la desactivas desde los ajustes de Android, la app desaparece por completo de la RAM.
La interfaz es puro texto. No consume GPU. El tiempo de arranque en frío es inferior a un segundo.
El dato que menos se dice: la notificación permanente incluye un cronómetro en tiempo real. Eso ayuda a no dejarla funcionando sin querer. Yo olvidé detenerla durante una hora y al ver la notificación en la pantalla de bloqueo me ahorré un disgusto.
Time Tracker vs alternativas de pago: números y datos que importan
Aquí va una comparativa con dos opciones muy conocidas en 2026. La primera, Toggl Track, es casi un estándar en equipos. La segunda, Clockify, presume de plan gratuito generoso.
5 trackers (Exodus)
Requiere registro
4 trackers (Exodus)
Sincronización en nube obligatoria
Sin internet
APK 2.3 MB
Toggl Track y Clockify son aplicaciones web disfrazadas de app nativa. Funcionan, pero cada interacción viaja a un servidor. Si solo quieres saber cuánto tiempo pasas en la bici, esa dependencia sobra. Además, los planes gratuitos de ambas limitan los informes exportables. Time Tracker te deja guardar un CSV en tu almacenamiento local sin pedirte permiso de red, y punto.
Hay que ser justos: las dos alternativas ofrecen sincronización multidispositivo y paneles de control que Time Tracker ni sueña. Pero pagar 5 o 10 euros al mes por un cronómetro con libreta me parece un abuso.
Cómo instalar Time Tracker en Android sin pasar por Google
La app solo está en F-Droid. Si nunca has usado esta tienda, los pasos son pocos y no requieren root ni habilidades raras.
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1Instala F-Droid desde f-droid.org (APK oficial, no la versión recortada de Google Play).
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2Abre F-Droid, pulsa en el icono de lupa y escribe “Time Tracker”.
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3Identifica la app de live.gdev (autor). Pulsa Instalar. No necesita permisos especiales.
Si prefieres obtener el APK directamente desde GitHub, el repositorio oficial tiene una sección de releases. Pero F-Droid te garantiza la firma original y las actualizaciones. Aunque aviso: con 30 meses sin commits, probablemente no verás una actualización pronto.
Lo que Time Tracker NO puede hacer (y probablemente nunca hará)
Aquí hay que ser brutalmente honesto. La app tiene limitaciones que la descartan para muchos.
No genera informes gráficos. Solo exporta un CSV con columnas: nombre de la actividad, fecha, hora de inicio, hora de fin y duración en segundos. Si necesitas ver un gráfico de barras, tendrás que abrir el CSV en una hoja de cálculo.
No admite categorías anidadas ni etiquetas. Puedes crear actividades como “Gimnasio/pierna” o “Trabajo/artículo”, pero es solo texto libre. La app no entiende jerarquías.
No sincroniza entre dispositivos. Los datos se almacenan en una base de datos SQLite local, bajo el almacenamiento interno. Puedes copiar el archivo manualmente, claro. Yo no la usaría si necesitas coordinar el registro con otra persona o entre móvil y tableta.
No tiene modo oscuro. En 2026 la interfaz sigue con fondo blanco y texto negro. Funciona de día; por la noche, la pantalla deslumbra. No hay temas.
La notificación permanente a veces desaparece si Android fuerza la detención por ahorro de batería. Lo solucioné excluyendo la app del optimizador en Ajustes → Aplicaciones → Time Tracker → Batería → Sin restricciones. Sin esto, el cronómetro puede detenerse tras horas en segundo plano.
Si buscas pomodoro, recordatorios o sonidos, esta app no es para ti. Su filosofía es justo la contraria: un cronómetro de cocina sin pretensiones.
Dos trucos que mejoran la experiencia (sin tocar una línea de código)
La app exporta duraciones en segundos. Al abrir el CSV en Excel o LibreOffice, formatea la columna “duration” como [h]:mm:ss. Así obtienes un sumatorio visual sin editar datos. Con 120 registros, me llevó 30 segundos.
Entra en Ajustes de Android → Apps → Time Tracker → Notificaciones → “Cronómetro en marcha” y cambia la categoría a Alerta. Así aparecerá incluso en modo No molestar, como hice yo para no olvidar detenerla tras las sesiones de bici.
La base de datos está en /storage/emulated/0/Android/data/de.live.gdev.timetracker/files/database.db. Hago una copia semanal con el gestor de archivos de GrapheneOS. En 3 meses no se ha corrompido ningún archivo. Si cambias de móvil, restaura ese fichero y listo.
Time Tracker no cambiará tu vida ni tu productividad. Pero si necesitas un contador de horas sin que suene una campana cada 25 minutos, sin servidores ajenos y sin suscripciones mensuales, esta app cumple de sobra. Yo la tengo puesta en el launcher desde hace semanas y no pienso quitarla. La prefiero a una hoja de cálculo porque arranca en un toque y no se enreda con formatos de celda. Eso sí: si en tu flujo de trabajo dependes de sincronización automática o informes bonitos, Clockify o Toggl Track serán más prácticos, aunque te cobren. Tú decides qué pagan: con dinero o con datos.