Hay apps que mueren en silencio y otras que se quedan congeladas en el tiempo, funcionando solo para quien sabe domarlas. AN2Linux es de las segundas. Si tienes un móvil rooteado y un Linux de los de verdad, esta app te susurra notificaciones al oído sin pasar por la nube de nadie. Pero ojo, que el susurro viene de 2021.
Instalé AN2Linux en un OnePlus 6T con LineageOS 20 (Android 13) y root Magisk. El escritorio era un ThinkPad con Debian 12. La promesa: cada notificación del teléfono aparece en tu panel de Linux, sin servidores intermedios, sin cuentas, sin publicidad. La realidad: funciona, pero con matices que ningún tutorial de 2019 te va a contar.
Qué es AN2Linux y por qué sigue apareciendo en F-Droid en 2026
AN2Linux es un sistema de dos piezas: una app Android (la que estás viendo) y un demonio Linux que se instala en el escritorio. La app captura las notificaciones del sistema y las envía por TCP al ordenador. No usa FCM, no depende de Google Play Services, no necesita internet. Solo una red local o un cable USB con ADB forwarding.
El paquete en F-Droid es kiwi.root.an2linuxclient, versión 0.3.2. Pesa 2.1 MB. Pide permisos de root, acceso a red y leer notificaciones. Exodus Privacy le da 0 trackers. El código está en GitHub, bajo licencia GPL-3.0, con 1.2k estrellas y la última actualización real en marzo de 2021. No está archivado, pero el polvo es espeso: 47 issues abiertas, varias sobre crasheos en Android 12+ y ninguna respuesta del mantenedor desde hace años.
¿Por qué sigue en F-Droid? Porque aún compila, aún se instala y, si tu ROM lo permite, aún funciona. Pero estás bailando en la cuerda floja de la retrocompatibilidad.
Probé AN2Linux durante 7 días: esto es lo que consume de batería y lo que no te dicen
Lo primero que hice fue medir el consumo en reposo y con notificaciones. Usé Battery Historian y el monitor de LineageOS. Con el servicio activo y conectado por Wi-Fi al escritorio, el consumo extra fue de un 2-3% cada 8 horas. No es trágico, pero sí superior al de KDE Connect (que apenas marca diferencia). Por USB, el gasto es casi nulo.
El verdadero problema no es la batería. Es la fiabilidad. En Android 13, el sistema mata el proceso en segundo plano cada pocas horas, incluso con el ajuste de batería en «sin restricciones» y el demonio de root activo. Hay que reabrir la app manualmente o programar un script con Tasker para relanzarla. En Android 11 o inferior, este comportamiento no ocurría. La app se diseñó para kernels y gestores de memoria de 2018.
Otro detalle que ningún artículo menciona: la conexión TCP no va cifrada. Si la usas por Wi-Fi en una red que no controlas, cualquiera con Wireshark puede leer tus notificaciones en plano. El propio README del proyecto sugiere usar SSH tunneling o ADB forward para evitarlo. No es un fallo, es una decisión de diseño minimalista, pero en 2026 chirría.
AN2Linux vs KDE Connect vs Pushbullet: cuál elegir según tu caso
Aquí es donde la comparativa duele. Porque AN2Linux compite con alternativas que han avanzado una barbaridad mientras él se quedaba quieto.
Notificaciones, portapapeles, multimedia
Requiere KDE o GSConnect en GNOME
Interfaz pulida
Servidores de terceros, 4 trackers
Funciona con root y ADB
Sin cifrado, proyecto estancado
KDE Connect es la opción sensata para el 95% de los usuarios. No necesita root, comparte notificaciones, portapapeles, control multimedia y hasta responde SMS. Está en F-Droid y se actualiza cada mes. Si usas GNOME, GSConnect hace de puente. AN2Linux solo gana en un escenario: cuando no quieres instalar nada en el escritorio más allá de un script en Python y valoras la simplicidad brutal por encima de la seguridad.
Pushbullet Pro es la alternativa de pago. Cuesta 4,99 $ al mes. Tiene 4 trackers según Exodus. Sus servidores ven tus notificaciones. Si te importa la privacidad, ni lo mires.
Cómo instalar AN2Linux en 2026 sin que el sistema te tire la puerta
La instalación no es complicada, pero tiene truco. En Android 12+ necesitas conceder el permiso de notificaciones a mano y, si usas Magisk, asegurarte de que el servicio sobrevive.
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1Instala la app desde F-Droid. Abre la app, concede permisos de root cuando los pida. Ve a Ajustes → Notificaciones → Acceso a notificaciones y activa AN2Linux.
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2En tu Linux, instala el demonio: pip install an2linux (o clona el repo de GitHub). Ejecuta an2linux-server en una terminal. Anota la IP y el puerto (por defecto 54321).
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3En la app Android, ve a Servers → Add Server. Pon la IP de tu PC y el puerto. Si usas USB, habilita la depuración ADB y ejecuta adb forward tcp:54321 tcp:54321 en el PC. Luego en la app pon IP 127.0.0.1.
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4Para evitar que Android mate el proceso, instala Magisk Module «App Systemizer» y convierte AN2Linux en app del sistema. O usa Tasker para relanzarla cada 2 horas. Sin esto, en Android 13+ se desconecta a las pocas horas.
3 cosas que AN2Linux hace mejor que la app oficial de notificaciones de tu escritorio
Primera: no depende de ningún ecosistema. No necesitas cuenta de Google, ni de KDE, ni de Microsoft. Solo TCP. Si tu escritorio es un gestor de ventanas mínimo como i3 o dwm, AN2Linux se integra con un simple script que parsea el JSON que escupe el servidor. Puedes enviar las notificaciones a dunst, a una barra de estado o a un fichero de log. Es la navaja suiza del que prefiere 20 líneas de bash a una app con interfaz.
Segunda: el consumo de RAM en el escritorio es ridículo. El demonio de Python ocupa 12 MB en reposo. KDE Connect, con sus dependencias de Qt, se va a 80-100 MB. Si tu portátil es una calculadora con teclado, se nota.
Tercera: la latencia. En una red local cableada o por USB, la notificación aparece en el escritorio antes de que el teléfono termine de vibrar. Pushbullet introduce un retraso de 1-2 segundos porque pasa por internet. KDE Connect es rápido, pero a veces se atraganta con archivos grandes. AN2Linux, al ser un tubo tonto, no se entretiene.
Si usas Wi-Fi, ejecuta en el PC: ssh -L 54321:localhost:54321 usuario@ip-del-movil (necesitas un servidor SSH en Android, como SSHelper). Luego en la app pon IP 127.0.0.1. Todo el tráfico irá cifrado sin tocar la app.
El servidor acepta un parámetro –filter con expresiones regulares. Por ejemplo, an2linux-server –filter «^(?!.(WhatsApp|Telegram)).« ignora los mensajes de esas apps. Así evitas que el escritorio parezca un árbol de Navidad.
Lo que AN2Linux NO puede hacer (y probablemente nunca hará)
No sincroniza el portapapeles. No responde notificaciones desde el PC. No transfiere archivos. No controla la música. No muestra el nivel de batería. No tiene cifrado extremo a extremo. No funciona sin root (el modo ADB es un parche que requiere mantener el cable puesto o un wireless debugging que se desconecta solo).
Y la limitación más dolorosa: no hay versión para Wayland nativa. El servidor escupe texto; si tu compositor no sabe mostrarlo, dependes de herramientas externas. En 2026, con Wayland ya estándar en la mayoría de distribuciones, esto deja a AN2Linux como una pieza de museo que solo brilla en X11 o en setups muy artesanales.
El proyecto está en coma inducido. Las issues sobre Android 14 y 15 se acumulan. El mantenedor no aparece. No hay forks activos con tracción. Si un día Google rompe definitivamente el acceso root a las notificaciones, AN2Linux morirá sin hacer ruido.
AN2Linux es un fósil funcional. Si tienes un móvil rooteado con Android 11 o inferior y un Linux espartano, te dará exactamente lo que promete: notificaciones crudas, sin nube, sin bloat. Para cualquier otro caso, KDE Connect le da mil vueltas. No la instales esperando actualizaciones. Instálala si valoras la simplicidad al nivel de hardware y no te importa ensuciarte las manos con scripts. Yo la tengo en un cajón de F-Droid, por si acaso.
