Cuando necesitas acceso a lo que Android esconde
La mayoría de apps Android exponen solo lo que el desarrollador considera «público». Menús, ajustes, pantallas principales. Pero debajo hay un universo de actividades ocultas: diálogos de configuración avanzada, herramientas de debug, interfaces que quedaron fuera del flujo principal pero siguen vivas en el código.
Activity Launcher te abre esa puerta.
No es magia. Android almacena estas actividades en el manifest de cada app, y el sistema las conoce. Simplemente no hay un botón para acceder. Esta aplicación —que apenas pesa 140 KB— las lista todas y te deja lanzarlas directamente. Sin root. Sin adb. Sin tocar nada del sistema.
Lo que ves cuando lo usas
Abres la app y ves un listado de todas las aplicaciones instaladas. Tocas una y te muestra sus actividades: unas serán familias (la pantalla principal, el About), pero otras serán cosas rarísimas. En Gmail encontrarás opciones de configuración de cuentas que la interfaz normal no expone. En Maps, herramientas de ubicación interna. En apps de cámara de fabricantes como Samsung o OnePlus, ajustes de hardware que están ahí pero escondidos.
El truco está en que muchas de esas actividades siguen siendo funcionales aunque no estén «soportadas oficialmente». Los desarrolladores las dejan ahí porque son útiles durante el desarrollo, o porque son cambios que todavía no pasaron al menú de settings.
Activity Launcher en F-Droid funciona sobre el marco de Android Intents: básicamente envía un mensaje al sistema diciendo «quiero abrir esta actividad específica» y el SO responde. No hace nada que no puedas hacer desde adb con adb shell am start, pero lo hace desde el móvil sin necesidad de conexión a ordenador.
Dónde falla
Aquí viene lo importante: muchas de esas actividades no existen para el usuario porque directamente no funcionan sin el contexto correcto. Lanzas algo que parece interesante y obtienes un crash silencioso, o una pantalla vacía, o un error críptico que no significa nada.
También hay un problema de documentación inexistente. No sabes qué hace cada actividad hasta que la pruebas. Si en tu app de banco hay una actividad llamada com.banco.debug.TransactionLogger, ¿es seguro abrirla? ¿Hace algo? ¿Deja logs en algún lado? No hay forma de saberlo desde aquí.
Y la limitación más seria: algunas actividades necesitan permisos específicos que la app ya tiene internamente, pero Activity Launcher no. Si una actividad oculta intenta acceder a contactos o ficheros sin haber pasado por el flujo de permisos de la app, simplemente fallará. O peor, fallará silenciosamente.
Comparado con AppShelf (que es de pago, pero permite exactamente lo mismo), Activity Launcher es más transparente y está en F-Droid. Pero AppShelf tiene mejor diseño y filtros más útiles si manejas muchas apps.
Cuándo es útil de verdad
Donde brilla es en ajustes de sistemas que los fabricantes esconden. Si usas AOSP puro, hay poco que descubrir. Pero si tienes un Xiaomi o un Nothing, hay actividades de configuración de hardware que están en la app de Settings pero que no se exponen en el menú normal. Activity Launcher te deja llegar a ellas.
También sirve si estás haciendo testing de una app propia: lanzas tus actividades de desarrollo directamente, sin tener que añadirlas a un menú temporal.
El APK ocupa menos de 150 KB. Tarda milisegundos en listar actividades, incluso con 200+ apps instaladas. No consume batería —es completamente pasiva, solo lanza intents.
Lo raro es que cuanto más la usas, menos encuentras que sea útil. Los primeros días exploras, encuentras algunas cosas interesantes. Pero el 90% de lo que descubres es código muerto o interfaces rotas. Aquellas pocas actividades que funcionan realmente, las usas una o dos veces, creas un acceso directo, y listo.
Después Activity Launcher simplemente se queda ahí. No molesta. Funciona. Pero probablemente nunca la abras de nuevo.
