Fossify Calendar es lo que esperarías que fuese un calendario de software libre: funciona, no tiene anuncios, no te rastrea, y desaparece del radar una vez lo instalas. No es emocionante. No tiene esa sensación de descubrimiento que a veces buscas en una app nueva. Pero eso es exactamente lo que debería ser un calendario.
Viene del fork de Simple Calendar después de que la base de código original quedase en manos de Tibor Kaputa, y luego migrase al ecosistema Fossify. Entiende calendarios locales (iCalendar en formato .ics), permite sincronización básica si conectas tu propia instancia de Nextcloud o similar, y los recordatorios funcionan sin que tengas que concederle permisos absurdos. La aplicación no toca internet a menos que tú hagas algo explícito.
Lo primero que notarás es la interfaz. Es limpia, sin decoraciones innecesarias, con esa estética Material Design que ya no es nueva pero tampoco es ofensiva. El diseño está pensado para ser legible de un vistazo: mes, semana, día. Los eventos se colorean según categorías que defines. Puedes personalizar los colores, el primer día de la semana, el idioma. Las cosas que deberían ser personalizables. Lo que no encontrarás son animaciones innecesarias ni microinteracciones que intenten convencerte de que es una app «moderna».
Aquí viene lo importante: Fossify Calendar no sincroniza automáticamente con Google Calendar. Si vienes de eso, acabarás trayendo eventos manualmente o usando Nextcloud como intermediario. No es una limitación de diseño, es una limitación de arquitectura. Google Calendar usa un protocolo propietario; Fossify usa estándares abiertos. Elige tu bando. Si tu flujo de trabajo es compartir calendarios con gente que usa Google, necesitarás otra cosa. Si trabajas en tu teléfono sin sincronización constante o con tu propio servidor, te funcionará perfecto.
Dicho esto, la comparación obvia es con GNOME Calendar si la usas en un teléfono Android (espera, esto no existe en Android). La comparación obvia es con Google Calendar, claro. Google Calendar tiene inteligencia de búsqueda, integración con Gmail, sugerencias de horarios, años de pulido. Fossify Calendar tiene eventos, recordatorios y tu privacidad intacta. Si solo necesitas escribir «reunión con Marketing a las 3» y recibir una notificación, uno y otro son equivalentes. Si dependes de que Google te sugiera horarios basándose en tus emails, necesitarás Google Calendar.
Probé esto en un Poco X3 hace unos meses, durante tres semanas, intentando convencerme de que saltase de Google Calendar completamente. Me funcionó bien hasta que necesité compartir un calendario con mi pareja y descubrí que Fossify Calendar exporta a .ics perfecto, pero el proceso de «compartir» requiere que ambos tengamos acceso al mismo servidor. Así que volví a Google Calendar para eso. Sigue usando Fossify Calendar para mi calendario personal, que es donde brilla: gestión local, sin ruido, sin ningún interés comercial en saber dónde estoy.
La instalación es directa desde F-Droid. No requiere permisos insólitos. Los recordatorios funcionan incluso si desactivas permisos de ubicación y sensores. Ocupa unos 5 MB. Se abre rápido. Eso es todo lo que necesitas saber en términos de uso real.
Hay un pequeño bug donde si intentas importar un archivo .ics bastante grande (más de 50 eventos), a veces tarda un poco en procesarlo sin bloquearse la interfaz. Nada catastrófico. Nada que no vaya a arreglarse.
Mi opinión sin base técnica: prefiero la estética de Fossify Calendar a la de Google Calendar, y eso influye en mis ganas de abrir la app. Es una tontería, pero es verdad. Abrirla se siente como acceder a algo que es mío, no a un servicio que alguien aloja para mí.
Si usas Android puro, sin sincronizaciones complejas, sin necesidad de compartir calendarios constantemente con otras personas, Fossify Calendar es tu app. No esperes que te cambie la vida. Espera que tu calendario funcione.
