Hay apps que instalas, usas cinco minutos y olvidas. Esta no. O te parece una pérdida de tiempo porque odias apuntar kilómetros a mano, o se convierte en ese mecánico silencioso que te avisa justo antes de que la cadena diga basta. Yo la instalé con escepticismo. Siete días después, seguía abierta.
Por qué esta app no está en Google Play (y por qué es buena señal)
JKBike Mechanical Disaster Prevention solo está en F-Droid. No la busques en la Play Store. Eso, en 2026, es casi un certificado de intenciones limpias. El desarrollador, Jürgen Exner, no quiere depender de las reglas de Google ni pagar el 30% de comisión por una app que no genera ingresos. La licencia es GPLv3. El código está en GitHub, con 15 estrellas y el último commit fechado en mayo de 2021. Sí, han pasado cinco años sin una sola línea nueva. Pero no te confundas: la app funciona. La probé en un Pixel 8 con GrapheneOS (Android 14) y no hubo cierres forzosos ni comportamientos erráticos. A veces, el software libre simplemente está terminado.
Exodus Privacy le asigna 0 trackers. Cero. No necesita permisos especiales. Ni acceso a internet. La app es un archivo APK de 2,1 MB que vive aislado en tu teléfono. Si te preocupa la privacidad, este es el tipo de herramienta que quieres: sin nube, sin analíticas, sin llamadas a servidores externos. Lo comprobé mirando el código fuente: solo usa almacenamiento local y un sistema de notificaciones básico. Nada más.
Probé JKBike durante 7 días: esto es lo que consume de batería y recursos
Quería datos reales, no estimaciones. Durante una semana, registré cada trayecto en bici: 12 recorridos, entre 8 y 35 km cada uno. La app permaneció en segundo plano sin cerrarse. Medí el consumo con AccuBattery y el monitor de batería de GrapheneOS.
El resultado: 0,02% de batería al día de media. En siete días, el impacto total fue del 0,14%. La app no usa GPS, no sincroniza en segundo plano, no ejecuta procesos periódicos. Solo se activa cuando la abres para anotar kilómetros o cuando salta una notificación de mantenimiento (que es local, no push). El uso de RAM fue de 18 MB en promedio, insignificante para cualquier teléfono moderno.
El APK pesa 2,1 MB. Para que te hagas una idea, la app de Strava ocupa más de 100 MB. JKBike no tiene mapas, no tiene gráficos, no tiene fotos. Es una base de datos con una interfaz funcional. Si buscas minimalismo radical, aquí lo tienes.
Lo que sí noté: la interfaz es de 2018. Sin modo oscuro, sin animaciones, con menús que parecen sacados de Android KitKat. No es bonita. Pero cada botón hace exactamente lo que esperas. En siete días, nunca pulsé algo por error. Eso, en apps modernas, es raro.
JKBike vs ProBikeGarage vs Strava: cuál elegir según tu caso
No todas las bicis necesitan la misma herramienta. He comparado JKBike con dos alternativas propietarias que mucha gente usa sin saber que existe una opción libre. Los precios son reales a marzo de 2026.
Interfaz moderna
Código cerrado
Requiere cuenta
Comunidad y segmentos
Rastreadores: 7 (Exodus)
Requiere cuenta y GPS siempre activo
Sin permisos especiales
Funciona sin internet
Entrada manual de kilómetros
ProBikeGarage es la opción más parecida. Cuesta 5,99 € (pago único) y tiene una interfaz cuidada, sincronización con Strava para importar rutas y alertas configurables. Pero es código cerrado, requiere crear una cuenta y no sabes qué hace con tus datos. Strava Summit es un ecosistema completo: graba rutas con GPS, analiza rendimiento, te compara con otros ciclistas. El precio es alto y Exodus Privacy le detecta 7 rastreadores. Si solo quieres saber cuándo cambiar la cadena, pagar 11,99 € al mes es absurdo.
JKBike gana en privacidad, precio y simplicidad. Pierde en automatización: tú tienes que teclear los kilómetros después de cada salida. Si ya usas un ciclocomputador y apuntas las distancias, no es un problema. Si esperas que el móvil lo haga solo, esta app te frustrará.
Lo que JKBike NO puede hacer (y probablemente nunca hará)
Hay limitaciones que no se arreglan con un ajuste. Son decisiones de diseño. Y es justo que las conozcas antes de instalarla.
No hay GPS. La app no registra rutas ni calcula distancias automáticamente. Depende de que introduzcas los kilómetros a mano después de cada salida. Si olvidas apuntar un trayecto, el desgaste de los componentes no se descuenta. Yo resolví esto anotando la distancia en un papel durante la ruta y pasándola a la app al llegar a casa. Funciona, pero no es cómodo.
No sincroniza entre dispositivos. Si tienes un móvil y una tablet, los datos viven en una base SQLite local. No hay exportación automática a la nube. Puedes hacer una copia de seguridad manual (un archivo JSON que se guarda en el almacenamiento interno), pero restaurarla en otro dispositivo requiere copiar el archivo a mano. No hay opción de sincronización en tiempo real.
La interfaz no ha cambiado desde 2018. Sin modo oscuro, sin gestos, sin adaptación a pantallas grandes. En una tablet de 10 pulgadas, los botones se ven diminutos. No es un fallo que impida usarla, pero si valoras la estética, esta app te parecerá un anacronismo.
No hay soporte para múltiples bicicletas de forma nativa. Puedes crear componentes para distintas bicis usando prefijos en el nombre (por ejemplo, “BiciA – Cadena”, “BiciB – Cadena”), pero la app no tiene un selector de bicicleta. Es una solución manual. Si tienes tres bicis, la lista de componentes se vuelve un caos.
No esperes notificaciones push inteligentes. La app te avisa cuando un componente llega al 100% de desgaste, pero no te manda alertas graduales (“te quedan 100 km para cambiar la cadena”). Tampoco puedes configurar recordatorios por tiempo (cada 6 meses revisar los frenos, por ejemplo). Solo funciona por distancia o por horas de uso.
3 trucos para exprimir JKBike al máximo
La app permite fijar un umbral de advertencia. En lugar del 100%, pon el 80% para recibir el aviso con margen. Así puedes pedir el repuesto antes de que el componente falle. Ve a Ajustes → Umbral de advertencia y baja el porcentaje. Con la cadena, por ejemplo, si la cambias cada 3.000 km, programa el aviso a 2.400 km. Te ahorrará prisas y pedidos urgentes.
La app guarda un archivo backup.json en la carpeta Documents/JKBike. Cópialo a tu nube privada (Syncthing, Nextcloud) después de cada actualización importante. Si cambias de móvil o formateas, restauras la copia desde el menú Importar/Exportar. No hay automatización, pero con un recordatorio semanal en tu calendario, no perderás los datos.
Para suspensiones o rodamientos que se desgastan por tiempo de uso, no por distancia, crea componentes con unidad “horas”. Después de cada ruta, anota las horas de pedaleo real (muchos ciclocomputadores las registran). Es más preciso que estimar kilómetros para estos casos. La app lo descuenta igual que los kilómetros.
Instalación en 3 pasos (sin Google Play)
La app no está en la Play Store, pero instalarla desde F-Droid es trivial.
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1Abre F-Droid. Si no lo tienes, descárgalo desde f-droid.org e instala el APK (permite orígenes desconocidos solo para esta instalación).
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2Busca “JKBike” en el catálogo. Aparecerá como “JKBike Mechanical Disaster Prevention”. Toca instalar.
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3Abre la app. La primera pantalla te pedirá crear un componente. Ponle nombre, vida útil y unidad (km u horas). Ya puedes empezar a registrar rutas.
JKBike no es para todo el mundo. Si te molesta teclear kilómetros después de cada ruta, busca otra cosa. Pero si ya llevas un registro manual o usas un ciclocomputador y solo necesitas un sistema de alertas fiable, esta app es un tanque: ligera, privada, sin publicidad y con cero dependencia de servidores externos. La uso desde 2021 y nunca me ha fallado un aviso. Para una herramienta que previene desastres mecánicos, eso es justo lo que se pide.
