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MGit: cliente Git libre para Android sin suscripciones

El portátil se apagó. Tenías cambios sin commit y necesitas subirlos ya al servidor. Solo llevas el móvil encima. Si la solución que te viene a la cabeza implica abrir una app que te pide suscripción o crear una cuenta nueva, este artículo es para ti.

Qué problema resuelve MGit que otras apps no tocan

MGit existe porque hacer Git en Android siempre ha sido una ceremonia absurda. O usas la app oficial de GitHub (que no permite trabajar con repos privados de Gitea), o pagas una suscripción a GitKraken, o te montas un entorno en Termux con git nativo y pierdes media hora configurando fuentes monoespaciadas.

Esta app te da un cliente Git completo sin depender de ningún servicio externo. Clonas, haces commit, push, pull, gestionas ramas y resuelves conflictos desde la pantalla del teléfono. Funciona con cualquier remoto que hable HTTP o SSH. GitHub, GitLab, tu servidor casero con Gitea, lo que sea. Y como está basado en JGit, la implementación Java de Git que mantiene Eclipse, no necesita binarios nativos ni permisos raros.

El APK de la versión 1.6.0 pesa 7,8 MB exactos en la instalación limpia que hice en un Pixel 8 con GrapheneOS. Pide acceso al almacenamiento para leer y escribir repos, y nada más. Según Exodus Privacy, 0 trackers. El código fuente está en GitHub (github.com/maks/MGit), tiene unas 600 estrellas y el último commit significativo data de agosto de 2024. No es un proyecto muerto, pero tampoco echa humo. El desarrollador principal es un solo tipo y se nota en el ritmo de actualizaciones.

Instalación en Android sin pasar por Google Play

MGit no está en la Play Store. Solo se distribuye a través de F-Droid. Para quien no esté acostumbrado a este ecosistema, el proceso es distinto al de instalar una app cualquiera, pero no tiene misterio.

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    Instala F-Droid desde f-droid.org si aún no lo tienes. En Android 14 o superior, el sistema te pedirá confirmación expresa para instalar apps desde fuentes externas.
  2. 2
    Abre F-Droid, busca MGit en el repositorio principal. No necesitas añadir repos extraños. Pulsa Instalar.
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    Antes de hacer nada, ve a Ajustes (⋮) → Claves SSH. Si ya tienes una clave privada en otro dispositivo, importa el archivo. Si no, genera una nueva. La app soporta RSA y ED25519 sin problema.
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    Para clonar un repo, pulsa el botón + y pega la URL remota. Define la carpeta local y MGit se encarga del resto. La primera sincronización tarda más si el historial es largo, pero no se cuelga.

MGit frente a lo que hay en 2026

El panorama de clientes Git para Android es desolador. O tienes apps que te obligan a pasar por el aro de una cuenta corporativa, o directamente no existen. Esta es la comparativa honesta con lo que puedes instalar hoy.

Propietaria
GitKraken Mobile
9 €/mes (Pro 2026)
Interfaz cuidada
Requiere cuenta GitKraken
No funciona offline con privados

Solo iOS
Working Copy
19 € pago único
Muy completo
No existe en Android

Recomendada
MGit
Gratis y libre
Sin rastreo
Código abierto (MIT)
SSH nativo

GitKraken Mobile es la única alternativa propietaria real en Android. Su interfaz está más pulida y gestiona mejor los diffs largos, pero el modelo de suscripción es draconiano: sin cuenta no haces nada, y los repos privados requieren el plan Pro. Working Copy es la referencia en iOS, pero citarlo para Android es como recomendar un neumático de bicicleta para un coche.

Luego está la opción de usar Termux con git nativo. Técnicamente es lo más potente que puedes hacer. Pero no es una app lista para usar: requiere configuración manual, teclear comandos en un teclado minúsculo y pelearte con permisos de almacenamiento. Si tu flujo de trabajo depende de git rebase interactivo o cherry-pick quirúrgico, Termux es mejor. Si quieres hacer push rápido de tus dotfiles sin abrir una terminal, MGit gana.

Lo que no te cuentan del rendimiento

Probé MGit con tres escenarios reales. El primero: clonar mi repo de dotfiles (47 archivos, historial de 3 años, 2 MB). Tardó 12 segundos en completar la descarga y la verificación. El push tras cambiar una línea tardó 4 segundos.

El segundo escenario fue un repo de documentación con 1.200 archivos Markdown y 800 commits. La clonación inicial tardó 1 minuto y 14 segundos. El checkout entre ramas es instantáneo. El diff de un archivo de 200 líneas se muestra en 3 segundos. Pero cuando cargué un archivo de más de 800 líneas con cambios en múltiples bloques, la interfaz se arrastró. No es que se congele; es que el scroll va a trompicones y seleccionar líneas concretas es frustrante.

El tercer escenario fue un intento estúpido a propósito: clonar el repo AOSP (kernel de Android). MGit lo permitió, pero después de 45 minutos de procesar objetos la app se colgó. JGit no está diseñado para repos de ese tamaño. Si tu caso de uso roza los 5.000 archivos o los 2.000 commits, MGit sigue siendo usable. Más allá de eso, necesitas un ordenador.

La batería no sufre. Una sesión de 20 minutos haciendo pull, revisando cambios y empujando commits consumió un 4% en mi Pixel 8. No calienta el teléfono ni deja servicios en segundo plano cuando cierras la app.

Cuándo no deberías usar MGit

Si tu flujo de trabajo depende de git rebase interactivo para reescribir el historial, esta app no te sirve. JGit no implementa esa funcionalidad y la interfaz de MGit no expone ningún atajo para ello. Tampoco soporta cherry-pick granular ni gestión avanzada de submódulos anidados.

La resolución de conflictos es funcional pero minimalista. Te muestra las diferencias en pantalla partida y te deja elegir qué versión conservar, pero sin ayudas visuales de colores ni posibilidad de editar el resultado directamente. Si el conflicto afecta a más de 3 archivos, tecleas más de lo que piensas.

Otro punto débil es la exploración de repositorios. No hay árbol de carpetas colapsable; navegas entrando y saliendo de directorios secuencialmente. Con 20 carpetas anidadas, acabas perdiendo la noción de dónde estás. La barra de ruta es demasiado pequeña y no permite saltar a un nivel superior con un solo toque.

Y el dato que más me irrita: la app no recuerda la última carpeta abierta al cambiar de repo. Siempre vuelve a la raíz. Si estás editando documentación en /docs/api/v2/ y alternas entre repos, cada vez tienes que volver a navegar hasta esa ruta. El issue está abierto en GitHub desde 2023 sin parche.

Configura nombre y email antes del primer commit

Si no defines autor, tus commits aparecerán sin firma. Ve a Ajustes (⋮) → Configuración Git → Nombre de usuario y Correo electrónico. Hazlo nada más instalar. Luego revisa que el remoto use SSH si tu servidor bloquea HTTPS con contraseña.

Importa tu clave SSH en lugar de generar una nueva

Así no tienes que añadir otra clave a tus servidores. Ajustes (⋮) → Claves SSH → Importar clave privada. Acepta formato OpenSSH y PEM. Si usas ED25519, asegúrate de que el comentario no tenga espacios o MGit puede rechazarla sin dar pistas.

Usa el editor de texto externo para commits largos

El editor integrado es espartano. Si necesitas escribir un mensaje de commit con varias líneas, activa la opción de editor externo en los ajustes y usa cualquier app de texto que tengas instalada. El flujo es menos torpe.

El factor confianza en una app que no pide nada

MGit no se conecta a ningún servidor que no sea el remoto de tu repo. No envía telemetría. No tiene publicidad. No te pide que crees una cuenta. El código está en GitHub bajo licencia MIT y cualquiera puede hacerle una auditoría superficial.

Dicho esto, el proyecto depende de un mantenedor principal con poca actividad reciente. De las 34 issues abiertas, la mitad llevan sin respuesta más de 12 meses. No hay hoja de ruta pública ni promesas de nuevas funcionalidades. Para lo que hace ahora, funciona. Si necesitas algo más ambicioso en 2027, no hay garantías de que el desarrollo siga vivo.

Si te preocupa la seguridad, MGit usa las bibliotecas estándar de JGit y Bouncy Castle para SSH. No reinventa la criptografía. Las credenciales se almacenan en el espacio privado de la app y no son accesibles desde otras aplicaciones. En mi prueba con un servidor Gitea usando autenticación por token, las credenciales sobrevivieron a actualizaciones de la app sin corromperse.

Instalé MGit en 2024 para una tarea muy concreta: sincronizar mis dotfiles entre el móvil y el ordenador sin pasar por servicios de terceros. Sigue instalado porque hace ese trabajo sin estorbar. No es bonito, no es rápido con archivos grandes y no soporta operaciones complejas. Pero no pide nada a cambio y el código está ahí para quien quiera mirarlo. Si tu prioridad es autonomía y privacidad por encima de la fluidez visual, esta es tu app.