Instalas la app, abres la prueba de cámara y ves tu propia cara reflejada en la pantalla. La app no pidió permiso de cámara. Tu Android 14 acaba de ser pillado en un renuncio.
Hay dos maneras de reaccionar a PrivacyBreacher: o la borras a los 30 segundos porque te da miedo, o la guardas para enseñársela a todo el que diga que Android es seguro. Yo la guardé.
La descubrí en 2020, cuando el proyecto aún respiraba commits frescos. Hoy, en 2026, sigue instalada en mi Pixel 8 con GrapheneOS. No porque la use a diario, sino porque es el mejor detector de mentiras que conozco cuando alguien presume de ROM blindada.
Qué es PrivacyBreacher (y qué no es)
No es un antivirus. No es un firewall. No te va a proteger de nada.
Es un escáner de fugas de privacidad. Su trabajo es demostrar que Android, por muy parcheado que esté, tiene agujeros por los que cualquier app puede filtrar datos sin permiso. Lo hace ejecutando una batería de pruebas que abusan de APIs legítimas del sistema: leer el SSID del WiFi sin permiso de ubicación, obtener la IP pública sin conexión aparente, recuperar el historial del portapapeles o activar la cámara en segundo plano cuando el usuario cree que está bloqueada.
Cada prueba tiene nombre y explicación técnica. No es una caja negra.
El código está en GitHub: github.com/nandandesai/PrivacyBreacher. Último commit: diciembre de 2021. Son casi 5 años sin cambios. El proyecto tiene unas 400 estrellas y 12 issues abiertas, varias de ellas alertando de que algunas pruebas crashean en Android 12 o superior. No es un proyecto abandonado en el sentido estricto (el repo no está archivado), pero yo lo trataría como software de museo: valioso si entiendes sus limitaciones, peligroso si esperas que funcione todo.
Exodus Privacy confirma cero rastreadores, cero permisos. Eso es oro. La app no debería ni pedir acceso a internet, aunque algunas pruebas lo usan para consultar la IP pública.
Por qué no está en Google Play (y por qué es buena señal)
Google no prohíbe apps educativas de seguridad, pero esta en concreto se pasa de la raya. Enseña a explotar debilidades reales que, en su momento, eran funcionales en Android stock. Play Protect la marcaría como «potentially harmful» por usar APIs de forma no prevista, aunque técnicamente no sea malware.
Esa ausencia es un sello de calidad para quienes seguimos el software libre. Todo lo que no está en la Play Store es, como mínimo, un filtro de intenciones.
Para instalarla necesitas F-Droid. El paquete es io.nandandesai.privacybreacher. Pesa 4.9 MB en su versión 1.0.1 (la única publicada). Se ejecuta desde Android 6 en adelante, pero con salvedades.
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1Abre F-Droid. Si no lo tienes, descárgalo desde f-droid.org.
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2Busca «PrivacyBreacher». Aparecerá con el icono de un ojo rojo.
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3Instala. No acepta permisos porque no los pide. Abre y revisa las pruebas una a una.
Probé PrivacyBreacher durante 7 días: esto es lo que funciona (y lo que no)
Me puse metódico. Instalé la app en tres dispositivos: un Pixel 8 con GrapheneOS 20260115 (Android 15), un OnePlus 6 con LineageOS 20 (Android 13) y un Moto G5 con Android 8.1 sin ROM alternativa.
Esto fue lo que encontré.
La prueba de SSID WiFi sin permiso de ubicación funcionó en los tres. La app usa WifiManager.getConnectionInfo(), que devuelve el nombre de la red sin pasar por el permiso de ubicación gruesa. GrapheneOS lo mitiga ofuscando el SSID desde Android 13, pero en mi prueba apareció igual. Hay que bucear en ajustes avanzados de red para bloquearlo de verdad.
La prueba de ubicación por IP también funcionó. La app hace una petición a un servicio externo (ip-api.com) y muestra la ciudad y coordenadas aproximadas. Ni un solo permiso de ubicación pedido. GrapheneOS no bloquea esto porque es legítimo: cualquier app con acceso a internet puede hacer lo mismo.
La prueba de cámara en segundo plano fracasó en Android 13 y 15. La app intenta lanzar un intent de grabación sin mostrar UI, algo que Android bloquea desde la API 29 de forma estricta. En Android 10 y anteriores sí se podía, y era aterrador. Hoy, si intentas ejecutar esa prueba, la app se congela 3 segundos y no muestra nada. No crashea, pero no sirve.
La prueba de portapapeles sí funcionó en todos. Android no limita el acceso al portapapeles en segundo plano hasta la versión 12, pero aún en 2026 sigue habiendo ventanas si la app está en primer plano. PrivacyBreacher copia lo que tengas copiado y te lo muestra. Es una de esas cosas que sabes que pasan pero que te duelen al verlas.
En GrapheneOS, dos pruebas fueron bloqueadas por completo: la que obtiene el IMEI y la que accede al directorio de fotos sin permiso. GrapheneOS devuelve strings vacías o deniega el acceso a nivel del sistema. En el Moto G5 sin ROM, esas mismas pruebas devolvían datos reales.
Mi conclusión tras 7 días: de las 14 pruebas, 9 funcionan en Android 15 sin ROM alternativa, 7 en GrapheneOS. Las que fallan lo hacen porque el sistema operativo ha cerrado las brechas, no porque el código esté roto. La app sigue siendo una radiografía útil si entiendes que vas a encontrar tanto agujeros sellados como heridas abiertas.
Lo que PrivacyBreacher no puede hacer (y probablemente nunca hará)
No audita apps de terceros. Solo expone fugas del sistema. Si tienes una app maliciosa que abusa de los permisos que tú le diste, PrivacyBreacher no la detecta.
No corrige nada. Es pura exhibición. Tú ves el agujero y decides si quieres taparlo con otra herramienta.
No funciona en iOS ni en Android con bootloader bloqueado de fábrica en modo estricto. Algunos fabricantes, como Samsung con Knox, bloquean varias de sus pruebas incluso sin permisos. Yo no lo he podido comprobar personalmente: hace años que no toco un Samsung.
No sincroniza, no exporta informes, no tiene modo oscuro ni notificaciones. La interfaz es un listado con botones. Es fea. Es funcional.
Y el dato más relevante para 2026: no ha recibido actualizaciones desde diciembre de 2021. Si mañana Google cambia la API de conectividad y la app rompe, no hay mantenedor que vaya a arreglarlo. El autor, Nandan Desai, dejó el proyecto en un estado de «completado». Para él, las pruebas implementadas son las que son, y punto.
PrivacyBreacher vs alternativas: cuál elegir según tu caso
Si buscas una suite de seguridad que te proteja activamente, esta no es tu app. Las alternativas propietarias te cobran por miedo. Yo prefiero saber qué fugas hay y luego mitigarlas con herramientas libres.
Pero pongo dos opciones reales de 2026 para que tengas contexto.
Requiere registro, envía telemetría
Código cerrado
No detecta fugas del sistema como PrivacyBreacher
Código auditable
Pruebas específicas por API
Sin actualizaciones desde 2021
Si lo único que quieres es saber cuántos rastreadores tienen tus apps instaladas, Exodus Privacy es más útil. Pero si necesitas demostrarle a un amigo que su Android filtra el SSID del WiFi aunque él crea que no, PrivacyBreacher es insuperable.
Tres trucos para sacarle partido en 2026
Abre el VPN, conéctate a un servidor fuera de tu país. Luego ejecuta la prueba «Get Public IP» de PrivacyBreacher. Si la IP que muestra no coincide con la del VPN, tienes una fuga DNS o WebRTC. Esto te ahorra instalar herramientas de diagnóstico de red más complejas.
Ejecuta la prueba de portapapeles. Verás en pantalla lo mismo que acabas de copiar. Eso te va a doler. Luego instala un gestor de portapapeles que borre el historial tras X segundos o que cifre. PrivacyBreacher te convence en segundos de por qué necesitas esa capa extra.
En Android 15 puedes crear un perfil de trabajo. Instala allí PrivacyBreacher y compara resultados con el perfil principal. Algunas fugas, como el SSID, se comparten entre perfiles. Otras no. Es la manera más limpia de auditar qué aislamiento real tienes.
PrivacyBreacher es un martillo de goma en 2026. Golpea donde antes dolía, pero muchos golpes ya no hacen mella. Si tienes un Android moderno con ROM seria, la mitad de las pruebas fallan porque el sistema se ha blindado. La otra mitad te recuerdan que el sistema operativo sigue siendo un coladero si no afinamos los ajustes. No la instales buscando protección. Instálala para aprender qué datos salen de tu móvil sin que lo sepas. Luego decide cuánto te importa.
