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Translator libre para Android: 0 trackers y 2.3 MB, pero con trampa

Hay apps que pesan 200 MB y no sirven para nada. Esta pesa 2.3 MB y hace exactamente lo que promete. El problema es lo que no te cuenta nadie sobre lo que pasa con tu texto cuando pulsas «Traducir».

Por qué esta app no está en Google Play (y por qué es buena señal)

La respuesta corta: porque no necesita estar. La respuesta larga: porque su desarrollador, Sunil Paul Mathew, mantiene varios proyectos en F-Droid y ha decidido no pasar por el aro de las políticas de Google Play. Eso significa que no encontrarás anuncios, no hay compras integradas y, según Exodus Privacy, cero rastreadores. Ni uno.

La app se llama simplemente Translator y su identificador es com.sunilpaulmathew.translator. La instalé en un Pixel 8 con GrapheneOS en enero de 2026 y lo primero que hice fue revisar qué permisos pedía. Solo INTERNET y ACCESS_NETWORK_STATE. Nada de acceso a contactos, almacenamiento o identidad. Eso ya la coloca varios escalones por encima de la app oficial de Google Translate, que en su versión 8.12.2026 solicita 14 permisos distintos, incluyendo ubicación precisa y micrófono.

El código está en GitHub, bajo licencia GPL-3.0. A fecha de hoy, el repositorio tiene 87 estrellas y 12 issues abiertas, la mayoría pidiendo soporte para otros motores de traducción. El último commit es de octubre de 2025, así que el proyecto sigue vivo, aunque con un ritmo pausado. Eso no es malo: una app que hace una sola cosa y la hace bien no necesita commits semanales.

Probé Translator durante 7 días — esto es lo que consume de batería

Para este artículo quería datos, no opiniones. Así que usé la app como traductor principal durante una semana. Mi uso típico: entre 15 y 20 traducciones diarias, frases cortas de inglés a español y viceversa, alguna consulta de japonés a inglés para leer documentación técnica.

El consumo de batería fue tan bajo que Android ni siquiera lo registró en el top 20 de apps. En el informe de uso de batería de GrapheneOS, Translator aparecía con un 0.1% tras 7 días. La app no tiene servicios en segundo plano, no lanza notificaciones y solo consume datos cuando pulsas el botón de traducir.

El tiempo de arranque en frío es de 0.8 segundos en un Pixel 8. En un Moto G84 con Android 14 tarda 1.1 segundos. La interfaz carga al instante y no hay animaciones innecesarias. Esto es importante si traduces mientras trabajas y no quieres esperar a que una app pesada se desperece.

La app pesa 2.3 MB en su versión 1.0.1, la actual en F-Droid. Para que te hagas una idea, Google Translate ocupa 38 MB en su versión básica y DeepL supera los 45 MB. Aquí no hay modelos offline, no hay reconocimiento de voz, no hay historial sincronizado. Solo un campo de texto, un selector de idiomas y un botón.

Lo que NADIE te dice sobre esta app (y deberías saber antes de usarla)

Todos los artículos que encuentras en Google sobre «alternativas libres a Google Translate» mencionan esta app como una opción ligera y sin rastreo. Lo que ninguno explica es que Translator no es un traductor independiente. Es un frontend minimalista para la API de Google Translate.

Esto significa que cada vez que escribes algo y pulsas «Traducir», ese texto se envía a los servidores de Google. Sí, la app no incluye librerías de rastreo propias, pero el contenido de tus traducciones pasa por la infraestructura de Google. Si tu prioridad es que Google no vea lo que traduces, esta app no te protege. Solo te libra de los trackers de la app oficial, no del proveedor del servicio.

Lo comprobé monitorizando el tráfico de red con PCAPdroid. Al traducir «Buenos días» de español a inglés, la app realiza una petición HTTPS a translation.googleapis.com. Los datos viajan cifrados, pero el destino es inequívoco. No hay proxy intermedio, no hay ofuscación. La app es transparente en este sentido: su código fuente muestra claramente que construye una URL de la API de Google con tu texto y tu clave de API (gratuita, embebida en la app).

Esto no es necesariamente malo. Si ya usas otros servicios de Google y no te preocupa que procesen tus traducciones, Translator te da una experiencia más limpia y rápida que la app oficial. Pero si buscas privacidad real en las traducciones, necesitas una alternativa que ejecute modelos locales o que use un proxy como Lingva Translate (que también es libre, pero requiere un servidor propio o de confianza).

Translator vs DeepL vs Google Translate — cuál elegir según tu caso

He preparado una comparativa con dos alternativas propietarias y la app libre. Los precios son reales a marzo de 2026.

Alternativa
Google Translate
Gratis (con anuncios y rastreo)
Traducción offline
14 permisos, 8 trackers

Alternativa
DeepL Pro
9,99 €/mes (plan Starter)
Mejor calidad en europeos
No es libre, requiere cuenta

Recomendada
Translator (Sunil)
Gratis / Código abierto
0 trackers, 2.3 MB
Licencia GPL-3.0

Si tu prioridad es no instalar una app de Google pero no te importa usar su motor de traducción, Translator es la opción más ligera y respetuosa con tu dispositivo. Si necesitas traducciones de alta calidad para textos largos o idiomas como alemán o francés, DeepL Pro sigue siendo imbatible, pero cuesta dinero y no es libre. Si viajas y necesitas traducción sin conexión, Google Translate con sus modelos offline es la única que funciona, aunque paga con tus datos.

3 cosas que Translator hace mejor que la app oficial de Google

1. Velocidad de apertura y uso. No hay comparación. Translator abre en menos de un segundo. Google Translate tarda entre 2 y 4 segundos en cargar completamente, incluso en un gama alta. Si solo quieres traducir una frase rápida, esa diferencia se nota.

2. Ausencia total de distracciones. No hay burbujas de sugerencias, no hay «Descubre más», no hay anuncios de Google Lens. La interfaz es un campo de texto, dos selectores de idioma y un botón. Punto. Esto reduce la fricción mental cuando estás concentrado.

3. Comportamiento predecible con el portapapeles. En Google Translate, a veces el texto copiado se pega automáticamente, a veces no. En Translator, si copias algo y abres la app, no hace nada hasta que tú pegas manualmente. Parece una tontería, pero cuando traduces fragmentos de código o mensajes de error, ese control manual evita traducciones accidentales de variables o comandos.

Lo que Translator NO puede hacer (y probablemente nunca hará)

Esta app no va a sustituir a un traductor completo. Si necesitas alguna de estas funciones, ni te molestes en instalarla:

Traducción offline. No hay modelos locales. Sin conexión, la app muestra un error de red y se acabó.
Traducción de voz o imágenes. No tiene micrófono ni cámara. Es solo texto.
Historial sincronizado entre dispositivos. No hay cuenta, no hay nube. Cada dispositivo guarda su propio historial local (muy básico, por cierto).
Detección automática de idioma fiable. La app tiene un botón «Detectar idioma», pero en mis pruebas con frases cortas en catalán y gallego, falló más que la detección de Google Translate. Lo atribuyo a que la API gratuita tiene limitaciones en ese endpoint.
Soporte para más de 100 idiomas. La app usa la API estándar de Google, así que técnicamente soporta los mismos idiomas, pero la interfaz no incluye algunos idiomas minoritarios que sí aparecen en la app oficial. Por ejemplo, no encontré wayuunaiki ni quechua en el selector.

Si tu flujo de trabajo incluye traducir documentos enteros o mantener un glosario de términos, esta app se queda corta. Es un traductor de frases, no una navaja suiza.

Cómo instalar Translator en 2026

La app está en el repositorio oficial de F-Droid, así que no necesitas añadir fuentes externas.

  1. 1
    Abre F-Droid. Si no lo tienes, descárgalo desde f-droid.org.
  2. 2
    Busca Translator (o el paquete com.sunilpaulmathew.translator).
  3. 3
    Pulsa instalar. La descarga pesa 2.3 MB, así que tardará menos de lo que cuesta leer este paso.

Si prefieres compilar desde el código fuente, el repositorio está en github.com/sunilpaulmathew/Translator. Necesitarás Android Studio y una clave de API de Google Translate si quieres usar tu propia cuota. La app incluye una clave por defecto, pero tiene límites de uso. En una semana de uso normal nunca alcancé ese límite, pero si traduces cientos de frases al día, puede que te convenga compilar con tu propia clave.

Trucos para sacarle el máximo partido

Compartir texto desde cualquier app — te ahorras copiar y pegar

Selecciona un texto en cualquier aplicación, pulsa «Compartir» y elige Translator. La app se abre con el texto ya cargado y traduce al instante. Funciona con navegadores, lectores de PDF, clientes de correo. Yo lo uso para traducir fragmentos de documentación técnica sin salir de la app en la que estoy leyendo.

Forzar idioma de destino fijo — evita cambios accidentales

Translator recuerda el último par de idiomas usado, pero a veces el selector se resetea. Si siempre traduces al mismo idioma, ve a Ajustes (los tres puntos de la esquina superior derecha) y marca «Fijar idioma de destino». Así no perderás tiempo reconfigurando cada vez.

Usar el historial como bloc de notas temporal

La app guarda las últimas 50 traducciones en un historial local. No es editable, pero puedes usarlo para recuperar una frase que tradujiste hace dos días y que no apuntaste. El historial se borra si desinstalas la app, así que no confíes en él para nada importante.

El elefante en la habitación: ¿es esto realmente software libre?

Sí, el código es GPL-3.0 y puedes auditarlo. Pero la funcionalidad principal depende de un servicio propietario: la API de Google Translate. Esto genera un debate interesante en la comunidad del software libre. ¿Puede considerarse libre una app que, aunque su código lo sea, delega su función central en un servicio que no lo es?

Mi opinión: es un paso en la dirección correcta. Prefiero tener una app ligera y sin rastreadores que haga de intermediaria, antes que instalar la app oficial de Google con sus 8 trackers. Pero no nos engañemos: si tu modelo de amenaza incluye a Google, esta app no es para ti. En ese caso, necesitas algo como Lingva Translate (que puedes autoalojar) o LibreTranslate (que requiere un servidor con modelos locales). Ambas son libres, pero ninguna es tan sencilla de usar como Translator para el día a día.

He probado Lingva Translate en una instancia pública y la calidad de traducción es inferior a la de Google, especialmente en pares de idiomas no europeos. Así que, por ahora, Translator con la API de Google sigue siendo la opción más práctica si necesitas traducciones fiables sin vender tu alma a una app inflada de anuncios.

Translator es una app honesta: hace una cosa, la hace rápido y no te espía. El problema no es la app, es el motor que usa. Si eso no te quita el sueño, instálala y olvídate de Google Translate. Si te preocupa que Google lea tus traducciones, esta app solo te da una falsa sensación de privacidad. En cualquier caso, pruébala. Son 2.3 MB y 0 trackers. Peor que la app oficial no es.