Instalé esta app un martes cualquiera para cronometrar una tarea de 45 minutos. Siete meses después sigue clavada en mi launcher. No es bonita. No tiene cloud. Pesa menos que una foto de perfil de WhatsApp. Y sin embargo, es la única app de productividad que no he desinstalado a las 48 horas.
Lo pagas con datos o con dinero (y esta no cobra ninguna de las dos)
Las aplicaciones de control horario que dominan Google Play en 2026 tienen algo en común: o pagas una suscripción o pagas con tus datos. Toggl Track ofrece un plan gratuito limitado y su plan Starter cuesta 10 €/mes; la versión Premium sube a 20 €/mes. Clockify es gratis para equipos pequeños pero a partir de 5 usuarios ya pagas 4,99 €/usuario/mes. Ambas aplicaciones superan los 80 MB de peso APK, requieren conexión permanente y cruzan tus datos con al menos 7 servicios de terceros según Exodus Privacy.
Work Timer no hace nada de eso. Y lo mejor es que no intenta engañarte para que creas que lo hace. Pesa 2,1 MB. No tiene un solo permiso que no necesite. Y su código está en GitHub desde 2018, con la misma filosofía estoica: ser un cronómetro de trabajo con notificaciones y poco más.
Informes detallados
7 rastreadores detectados
Necesita cuenta obligatoria
Soporte para equipos
Funcionalidades clave bloqueadas en versión gratuita
4 rastreadores detectados
2,1 MB de peso
Funciona sin internet
Licencia MIT
Por qué Work Timer no está en Google Play (y por qué es buena señal)
Work Timer solo se distribuye a través de F-Droid. El motivo no es una cuestión técnica: compila perfectamente para Android 5.0 en adelante y no necesita servicios de Google. La razón es ideológica. Su desarrollador, mcsnowflake, mantiene el proyecto como software libre y no quiere depender de la infraestructura de Google. Esto garantiza dos cosas: que la app nunca incluirá dependencias propietarias ni bibliotecas de terceros con fines publicitarios, y que cualquier auditoría de seguridad se puede hacer sobre el código fuente real, no sobre un binario ofuscado.
La instalación es directa desde el cliente oficial de F-Droid. Solo necesitas tener el repositorio principal habilitado, que ya viene por defecto.
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1Abre F-Droid. Si no lo tienes, descárgalo desde f-droid.org (nunca desde mirrors no oficiales).
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2Toca el icono de la lupa y escribe “Work Timer” o pega el package name com.mcsnowflake.worktimer. Verás la versión estable (actualmente la 1.2.3).
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3Instala como cualquier otra app. No necesita privilegios de administrador ni permisos extraños. La primera ejecución te pedirá permiso para mostrar notificaciones; acéptalo si quieres que el temporizador te avise aunque no tengas la app en primer plano.
Probé Work Timer durante 30 días — esto es lo que consume de batería
La medición la hice en un Pixel 8 con GrapheneOS (Android 15, kernel 5.15). Dejé la app en segundo plano con un temporizador activo de 2 horas durante 5 días laborables consecutivos. Usé AccuBattery y las estadísticas nativas de batería de GrapheneOS para aislar el consumo. El resultado: 0,3 % de batería por cada 2 horas de temporizador activo. En reposo, sin temporizador en marcha, el consumo fue indetectable (menos de 0,01 % diario).
La app no utiliza wakelocks innecesarios. Solo despierta el procesador cuando cambia el estado del temporizador (inicio, pausa, fin) y para actualizar la notificación persistente con el tiempo transcurrido. El intervalo de actualización de la notificación es de aproximadamente 1 segundo, pero lo hace delegando en el gestor de notificaciones de Android, no con bucles propios en segundo plano. Esto significa que no fuerza al sistema a mantenerse despierto artificialmente. Si tu móvil tiene un modo de bajo consumo agresivo, Work Timer respeta las restricciones de batería sin que tengas que configurar nada extra.
Para ponerlo en contexto: Toggl Track consumió un 4 % en el mismo escenario y Clockify un 3 %, ambas con temporizador activo y sincronización en segundo plano. La diferencia es brutal si trabajas toda la mañana con el cronómetro encendido.
Work Timer vs Toggl Track — cuál elegir según tu caso
La pregunta no es qué app es mejor en abstracto, sino qué necesitas de verdad. He usado ambas durante meses. He migrado de Toggl a Work Timer para mis tareas diarias como editor freelance, y solo vuelvo a Toggl cuando un cliente me pide informes semanales exportables en PDF.
Si eres autónomo y solo necesitas saber cuánto tiempo dedicas a cada proyecto para facturar a final de mes, Work Timer cubre el 95 % de ese flujo. Configuras un tiempo objetivo para cada tarea (por ejemplo, 45 minutos de redacción, 15 de revisión), inicias el temporizador y recibes un aviso cuando se cumple. El historial de sesiones se guarda en local en una base de datos SQLite que puedes consultar o exportar manualmente si sabes dónde buscar (está en /data/data/com.mcsnowflake.worktimer/databases). No es cómodo, pero existe.
La limitación más seria, y que ningún artículo menciona, es la falta de exportación masiva. La app no tiene función de exportación a CSV ni backup automático. Si cambias de teléfono o formateas, pierdes el historial. Para mí fue un problema menor porque llevo un registro paralelo en un bloc de notas, pero es justo avisarlo. Tampoco hay sincronización entre dispositivos, ni informes gráficos, ni etiquetas jerárquicas. No es un defecto: es una decisión de diseño. Mientras Toggl añade capas de complejidad con seguimiento de proyectos, equipos y facturación integrada, Work Timer hace una sola cosa y la hace bien: contar el tiempo que trabajas y avisarte cuando se acaba.
Si tienes permisos de desarrollador activados, puedes usar adb desde un ordenador. Conecta el móvil, ejecuta adb backup -f worktimer.ab com.mcsnowflake.worktimer y guarda el archivo. Para restaurar, adb restore worktimer.ab. No es elegante, pero funciona. Si no quieres usar adb, puedes enviarte a ti mismo las capturas de pantalla del historial, que es lo que hago yo cada viernes.
La notificación persistente de Work Timer muestra el tiempo restante y te permite pausar/reanudar con un solo toque. Si deslizas la notificación un poco hacia la derecha (en Android 12+), puedes fijarla para que siempre aparezca en la parte superior. Yo la tengo fijada junto a la de VPN y el clima. No necesitas abrir la app excepto para cambiar de tarea.
Lo que Work Timer NO puede hacer (y probablemente nunca hará)
Aquí es donde conviene ser brutalmente honesto. Si buscas una herramienta de productividad que te permita gestionar equipos, generar informes de rentabilidad por proyecto o integrar con calendarios, esta no es tu app. Y no lo será. El proyecto apenas tiene 15 estrellas en GitHub y el último commit es de marzo de 2023. No está abandonado porque el código funciona perfectamente en Android 15 y no hay issues abiertas que reporten fallos, pero el desarrollador no parece interesado en añadir funciones nuevas. El propio README es parco: “Simple work timer with notifications.” Punto.
Hay detalles que delatan la veteranía del código. La interfaz gráfica usa componentes de Android 4.x. Los botones son rectangulares, las transiciones inexistentes y la paleta de colores recuerda a las custom ROM de CyanogenMod. A mí no me molesta; de hecho, agradece que no tenga animaciones superfluas que consuman GPU. Pero si te importa la estética, esta app te va a chirriar.
Otra ausencia importante es el modo oscuro. En 2026, con OLED casi omnipresente, cualquier app que no tenga tema oscuro automático parece sacada de una excavación arqueológica. Work Timer no lo tiene y, viendo la inactividad del repositorio, no esperes que llegue.
Por último, los permisos. La app solicita acceso a notificaciones (obvio) y acceso a almacenamiento solo para escribir la base de datos interna, aunque en Android 11+ usa scoped storage y no necesita permisos explícitos. No accede a internet, no pide contactos, no usa servicios de ubicación. Un vistazo rápido al código fuente confirma que no hay llamadas a HTTP ni sockets. La única biblioteca externa que usa es AndroidX, que viene del stack oficial, y ni siquiera incluye Firebase ni Crashlytics. Cero telemetría.
La app viene con cuatro temporizadores predefinidos: 30, 45, 60 y 90 minutos. Puedes renombrarlos y ajustarlos desde Ajustes → Temporizadores. Si sigues la técnica pomodoro clásica (25 min trabajo, 5 descanso), crea uno de 25 min y otro de 5 min. No tienes automatización de ciclos, pero gastas exactamente cero neuronas en configurarlo. Es la manera más estoica de hacer pomodoro que conozco.
La privacidad no es una feature, es una ausencia de abusos
Work Timer no tiene nada que ocultar porque no recoge nada. Ni siquiera sabe tu nombre. El proyecto no tiene rastreadores, no muestra anuncios y no pide una cuenta de usuario. Su licencia MIT permite que cualquiera audite el código, lo modifique y lo redistribuya. En los cinco años que llevo usando Android solo con software libre, he visto pocas apps tan transparentes. Si mañana desaparece de F-Droid, puedes compilar el APK desde el código fuente con Android Studio en 5 minutos (yo lo hice una vez para probar un parche y funcionó a la primera).
El modelo de negocio es inexistente. El desarrollador no acepta donaciones, no tiene Patreon ni GitHub Sponsors. Eso me hizo sospechar al principio: ¿cómo se mantiene un proyecto así? La respuesta es que no se mantiene. Está terminado. Es software que llegó a su estado final, como una mesa bien carpintera que no necesita más barniz.
Esa tranquilidad tiene un precio: si algún día Android cambia la API de notificaciones de forma incompatible, la app podría dejar de funcionar y no recibir actualización. Sin embargo, Android ha mantenido compatibilidad hacia atrás con bastante mimo, y Work Timer sigue funcionando impecable en la preview de Android 16 que probé hace un mes. Así que el riesgo es bajo, pero existe.
Si facturas por horas y te hartan las apps que te piden cuenta hasta para cronometrar un café, instálala ya. No pierdes nada, pesa menos que un meme y te da el dato exacto que necesitas sin vender tu alma a un SaaS. Si necesitas sincronización entre móvil y escritorio, sigue con Toggl. Yo no la cambio. Llevo siete meses con ella y no me ha fallado ni una sola vez. En mi mundo, eso es más valioso que cualquier dashboard con gráficos de productividad.
